Tango vs Jazz - Osvaldo Fresedo

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Quedarse con el tango de antes sería matarlo (Sticking with the old tango would be killing it) - Osvaldo Fresedo

Interview Fresedo

Source

Published in a mid-century Argentine magazine under the title: "Quedarse con el tango de antes sería matarlo" ("Sticking with the old tango would be killing it"). The article presents a direct interview with tango orchestra leader Osvaldo Fresedo and explores his views on tango’s evolution, the influence of jazz, and the changing musical landscape in Argentina and abroad.

Overview

Fresedo defends the need for constant evolution in tango music. He warns that remaining stuck in traditional forms would equate to stagnation and ultimately the death of the genre. Through a candid and fast-paced conversation, he contrasts the “tango of before” with newer forms, discusses the impact of jazz on Argentine music, and reflects on the perception of tango internationally.

Key Points

On the Evolution of Tango

Fresedo stresses that musical evolution is not only inevitable but necessary. According to him, older tangos lacked structured instrumentation and relied heavily on musicians’ improvisations. In contrast, contemporary tango orchestras use pre-arranged parts, and each instrumentalist follows a written score. He suggests retiring the label “típica” (typical) from tango orchestras, as the term no longer reflects the modern, professionally arranged ensembles.

On Musical Quality and Composition

Fresedo notes that modern tangos are musically richer, but the public is often unaware that many compositions begin as simple piano parts, later expanded and arranged by conductors. He critiques this lack of authorship recognition, as the orchestral version often becomes a co-creation.

On Jazz and Cross-Genre Integration

Fresedo openly embraces jazz and other popular music genres, stating that music should have no borders. He includes rumbas, foxtrots, and marches in his performances and admires the sophistication of American jazz orchestras. He believes jazz’s advances in harmony and orchestration are largely due to the involvement of master musicians and structured training—elements still lacking in tango.

On Lyrics and Themes

He distinguishes between good and bad tango lyrics, expressing disdain for overly tragic or violent themes (e.g., bleeding eyes, children run over by trams) and for lunfardo-heavy lyrics. He prefers poetic, melodically compatible, and emotionally balanced texts. Regarding English lyrics in jazz, he admits his limited comprehension but remarks on the absence of the type of romantic betrayal themes found in tango (e.g., a woman leaving for another man).

On Singers and Interpretation

Fresedo believes Argentine singers would shine even more if they were accompanied by properly orchestrated arrangements, as opposed to improvisational or underdeveloped accompaniments. He values singers who integrate well into refined musical structures.

On Tango Abroad

He recounts how tango is generally appreciated abroad, particularly in the U.S. and Europe, but often through a lens of exoticism and romanticism. Foreign audiences expect tango to be performed in a melancholic, sentimental style, sometimes in dimly lit venues to emphasize mood.

On Argentine Jazz Bands

Fresedo recognizes the progress of local jazz groups but maintains they fall short of their American counterparts due to a lack of access to original scores, professional training, and competitive motivation. He notes that in the U.S., jazz musicians work within a more dynamic and demanding system that fosters innovation.

Personal Philosophy

Fresedo concludes that he does not see himself as dedicated solely to tango but to music as a whole. This statement, according to the interviewer, encapsulates his artistic personality: open, forward-thinking, and deeply committed to the musical craft beyond genre boundaries.

Legacy and Significance

This article captures a pivotal moment in mid-20th century tango history, reflecting tensions between tradition and modernity. Fresedo stands out as a figure advocating for professionalism, structural reform, and artistic openness in a genre often seen as bound to its nostalgic past.

Original Text in Spanish

TANGO VERSUS JAZZ
"QUEDARSE CON EL TANGO DE ANTES SERÍA MATARLO"
DECLARA OSVALDO FRESEDO
Osvaldo Fresedo, el popular director de orquesta, es “un hombre ocupado”. Sus múltiples actividades absorben muchas horas diarias. Por eso nos es necesario advertir al lector que esta entrevista fue hecha a tambor batiente. Según Fresedo, los tópicos que forman en esta encuesta merecen tratarse con calma y con extensión. Luchando con la premura del tiempo que el conocido músico-aviador pudo dispensarnos, he aquí sintetizadas sus opiniones, que encierran, en su brevedad, interesantes y concluyentes declaraciones.
—¿Qué concepto tiene del tango?
—Como música representa el carácter del pueblo, como danza es muy cómoda y elegante; al mismo tiempo que incita a los bailarines a exteriorizar más intensidad que en otras danzas.
—¿Qué consideraciones le sugiere la evolución que se ha notado en el tango?
—Es necesaria. No podemos quedarnos con el tango de antes; sería matarlo. Ese progreso es imprescindible, tal cual lo ha sido en la música popular de todo el mundo, por lo cual considero que toda evolución es beneficiosa.
—Hablemos un poco de los tangos de antes y los de ahora.
—Los de ahora presentan una “vestimenta” musical de más calidad, pero (el público lo ignora), la mayoría de los compositores escribe una simple parte de piano, con la cual el director de orquesta hace de ella el tango que el público escucha. En cuanto al tango de antes, para que sea auténtico tiene que carecer de instrumentación, ya que en ese tiempo los que ejecutaban la desconocían, salvo rara excepción.
—¿De manera que la modificación instrumental en nuestras orquestas típicas...?
—Las orquestas han progresado en su conformación y creo que ha llegado el momento de suprimir el nombre de “típica”. Orquestas típicas podrían ser las antiguas, en las que cada músico aportaba lo que podía de su inventiva, pero no ahora que la mayoría de las orquestas interpretan instrumentaciones especiales, bajo una dirección, y donde cada compositor tiene que limitarse a ejecutar estrictamente su parte.
—Pasemos ahora al jazz. ¿Su valor musical con respecto al tango?
—Están mucho más adelantados que nosotros, sin desconocer que también el jazz comenzó con rudimentarias orquestas “típicas”. Pero tomaron más en serio la armonización y la instrumentación, ocupándose de ellas grandes maestros, mientras el tango está defendiéndose, pero todavía no se ha estudiado la instrumentación que requiere nuestra música popular.
—¿Por qué incorporó composiciones de jazz a su repertorio?
—Porque adoro todo lo que sea música; para mí la música no tiene fronteras. Por eso figuran en mis audiciones foxtrots, rumbas, maxixes, marchas y toda composición que me agrade y agrade a mis oyentes.
—¿Qué le parecen las letras de los tangos?
—Las hay buenas y malas. Detesto las tragedias, los ojos que sangran, los chicos que pisa el tranvía, etc., y las que se expresan en lunfardo, prefiriendo lo que sea dulce, sublime y se adapte a la frase melódica.
—¿Y las de los foxes?
—Con mi poco conocimiento de inglés no puedo opinar mucho, pero todavía no he podido encontrar una que hable de la mujer que se fue con otro.
—¿De los cantores criollos y de los americanos?
—En eso no cabe la discusión; los hay para todos los gustos, pero los nuestros se lucirían más dentro de un buen marco, o sea acompañados por buenas orquestas, con partituras especialmente escritas para acompañar.
—¿Qué opiniones recogió en el exterior sobre el tango?
—Gusta mucho, pero lo prefieren melódico y algo romántico, tanto que los bailarines lo echan un poquito sobre el hombre de confianza (me refiero a Nueva York). En Europa sucede más o menos lo mismo: ejecutando un tango tiene que estar la sala a media luz forzosamente.
—¿Y cuál es su juicio sobre las jazz argentinas con respecto a las americanas?
—Las jazz locales han progresado mucho, en general, pero nunca superarán a aquellas, porque las músicas de autores americanos no nació allá, y además no existe aquí la instrumentación como allí, y tampoco la ambición de superarse por la posibilidad de competencia y la forma fácil que hay de ganarse la vida.
—Muy interesante. A pesar de haber dedicado usted la mayor parte de su carrera al tango...
—No me he dedicado al tango exclusivamente, sino a la música.

Esta última frase define, bajo nuestro punto de vista, la personalidad de Osvaldo Fresedo.

[Nota al pie del artículo]
Lee en el próximo número las respuestas de Raúl Sánchez Reinoso, Director de “Happy Pal's Serenaders”.